EL KENIANO Y LA ERITREA TRIUNFARON EN UN CROSS DE SAN SEBASTIÁN ÉPICO MARCADO POR EL FRÍO, EL BARRO Y LA LLUVIA
Épico. Así hay que calificar lo vivido hoy en el hipódromo de San Sebastián en la celebración del 57. Cross Internacional de San Sebastián. Los vencedores, obviamente, fueron los primeros que pasaron por la meta en las distintas categorías, pero a todos y cada uno de los atletas, desde el más jóven hasta el más veterano, hay que considerarles campeones. El frío, el barro y la lluvia se empeñaron en llenar los titulares de prensa y se convirtieron en el hilo conductor de todas las radios y las televisiones. Pero no pudieron con el deporte y el espectáculo.
En chicas hubo también mucha emoción. La eritrea Nazareth Weldu, vencedora con un tiempo de 27’18”, se confirmó como una de las atletas más en forma del momento y que está llamada a ser una de las grandes de la historia de este deporte. La otra gran noticia de la mañana fue comprobar cómo la etíope Trihas Gebre, ganadora en la Behobia y que no había corrido un cross desde hace un año, demuestra cada día que es muy buena y que lo va a ser más. Carrerón el suyo terminando tercera. Segunda clasificada fue otra de las favoritas, la keniana Chemos.
Marta Domínguez empezó muy fuerte tirando del grupo en los primeros tramos de carrera, pero al final no aguantó el empuje de las africanas. La palentina se recompuso y esprintó en meta terminando quinta por detrás de la keniana Jeptleting para disfrute del público. La mejor corredora vasca fue Belit Solar tras una gran carrera.
Previamente a las categorías reinas, les todó el turno a los ás pequeños. Ver a los cadetes, juveniles, infantiles, etc corriendo con tres grados de temperatura, lluvia y barro es un espectáculo digno de admiración. Zorionak a todos ellos.
Mención aparte también para los aficionados. A pesar de que el día fue desapacible no, lo siguiente, respondieron fieles a la cita con el mejor atletismo, el caldo y los pintxos de chorizo. ¡Chapeau!
Lo mismo habría que decir de las 110 personas que participaron en la marcha organizada un año más por el Club Vasco de Camping y de todos los que acercaron sus vehículos clásicos hasta el hipódromo. En definitiva, un día épico pero muy gratificante.