Los atletas africanos cumplieron los pronósticos en una Clásica SS ROBERS-15 km que fue una gran fiesta del atletismo popular
Parafraseando al ex seleccionador de baloncesto, Pepu Hernández: A-T-L-E-T-I-S-M-O. En una palabra, eso es lo que se vivió ayer en Donostia. La Clásica San Sebastián ROBERS-15 KM fue un auténtico éxito. 4.800 atletas, más 500 patinadores se dieron cita a primeras horas de la mañana en la Avenida de Madrid con el sol como testigo y con el buen ambiente como anfitrión. Los corredores coincidían, “hoy hace un gran día para correr”. Y no era para menos porque la temperatura era perfecta y el recorrido, el mejor de los posibles.
Y como decían todas las quinielas, los atletas de Ethiopía Utopía se subieron a lo más alto del podio. Los tiempos no fueron los esperados porque las condiciones climatológicas invitaban a luchar contra el récord, pero el espectáculo deportivo fue de altísima calidad. Maru Gebreegziabher venció en hombres con un tiempo de 46’05” y en féminas el título se lo llevó Thrias Gebre, con un crono de 49’52”. En veteranos los vencedores fueron el irunés Jon Arocena y la hondarribitarra Claudia Behobide.
Quince minutos antes de las 10 de la mañana salieron los patinadores que disfrutaron de lo lindo con la que para ellos es una de las mejores pruebas que hay en el calendario nacional y europeo. Rápidos, muy rápidos transcurrieron por todo el circuito. Iñigo Vidondo repitió triunfo en meta en categoría masculina y Berezi Martínez se alzó con el triunfo en categoría femenina.
Posteriormente, fue el turno de los minusválidos que se llevaron los aplausos más sentidos, más de corazón, sólo un pequeño premio al gran esfuerzo que hacen cada día. Los siete participantes fueron los verdaderos campeones de la jornada de ayer.
Con muy poco tiempo de relajación fueron llegando los primeros a la meta entre los aplausos del público. El estadio esperaba la entrada de los africanos que siempre dan espectáculo. No defraudaron. Llegaron a meta sobrados, con cara de esfuerzo, pero con una satisfacción plena después de triunfar en una de las pruebas que más ha crecido y en la que todos quieren estar.
Tras los mejores, era el turno de los populares, los que verdaderamente son el sostén de este tipo de pruebas. Ayer volvieron a demostrar que Gipuzkoa es un epicentro de este deporte. Cada vez hay más aficionados y ayer volvió a verse otro botón de muestra.
En definitiva, la Clásica SS ROBERS-15 KM, fue un éxito en todos los sentidos. Ahora la Behobia cogerá el testigo, con el Maratón en el punto de mira. El atletismo vuelve a reinar en Gipuzkoa.